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The Clock is Ticking

P. Félix Jiménez Tutor, escolapio.....

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El Reloj del Fin del Mundo, metáfora de la ebriedad humana, en su salón climatizado de Chicago, marca las 11.55 P.M. Sus agujas las mueve no la mecánica sino las copas de la sangre humana sorbida y escupida.

Hoy una copa más y marcará la 11.59. Sonarán las alarmas, se abrirá el séptimo sello, llanto y crujir de dientes, medianoche, Y2K, Armageddon, la ira de los dioses desatada. The Clock is Ticking. Escatología consumada. THE END

Los “hombres estamos hechos para envejecer, para perder fuerzas, para enfermar, pese a toda la medicina”.

Las agujas del Reloj Biológico, descompasadas, aceleran las carencias, falta de melatonina, de testosterona, de dopamina, de…carencias visibles en los rostros: el pelo gris no pesa, los dientes postizos no muerden, los oídos ni con audífonos oyen, las muletas para recorridos cortos, ir al baño, no hay manera de ocultar una casa en ruinas.

Leyendo el capítulo XLIX de The Guide for the Perplexed sobre las leyes concernientes a las relaciones sexuales y la circuncisión encontré este consejo: “My son if that monster meets you drag it to the house of study”. Ese “monstruo”, tu órgano reproductor, en estado de irritación, se calmará en la casa de estudio de la Torah. La circuncisión, cirugía de los muchos años, es, gloria a Dios, una “irritación” menor, ni la escala de Richter la detecta.

“Viejos decrépitos mendigan a los dioses unos pocos años más, se fingen jóvenes, se halagan con ese embuste y se engañan a sí mismos tan a gusto como si al mismo tiempo burlaran al destino”. Séneca

La sociedad vive bajo el imperio de lo efímero, “Forever Twenty One”, Biotherm, Viva Gym, mi coach personal, preocupada más por las olas rizadas del mar que por la paz y soledad de la profundidad, una sociedad suplementada y multivitanizada.

NO dice como Michel de Montaigne: “Preferiría ser un entendido en mi mismo a serlo en Cicerón”. Quieren ser, parecer, vestir, sonar como las celebridades del momento. Casas vacías, las llenan con las baratijas horteras de la penetrante publicidad.

Hermanos, más que escuchar el tictac del Reloj del Fin de vuestra Vida, aprended a pararlo.

Hermanos, hay más riquezas dentro de vosotros mismos que ahí afuera donde vivís despendolados y la muerte no viene a buscarnos, nosotros salimos a su encuentro y la

Abrazamos.

Conscientes de que la vida es mucho más que tiempo, la duración es la anécdota para la lápida funeraria, el cómo lo hemos usado es más valioso y más cálido que el frío mármol.

“Algunos que han vivido mucho tiempo, han vivido poco”.

Dejemos que la casa exterior se desmorone, “a todo lo que está cayendo debe dársele, además, un empujón”.

“Nuestro ser interior va recibiendo día tras día nueva vida”. 2 Cor 4,16

Pero el interior, el alma, no mero huésped sino verdadero dueño, el que vive más allá del tiempo, es el que nos tiene que edificar para la eternidad.

Las agujas del Reloj Biológico de cualquier ser vivo son automáticas, no hay que darles cuerda.

El Reloj de la Trascendencia, todo ser humano tiene capacidad de asombro, necesidad de adorar y deseo imperioso de dar culto.

Este Reloj, tan dispersos, aburridos y distraídos vivimos, que rara vez lo consultamos, sus notificaciones son ignoradas.

“La vejez nos imprime más arrugas en el espíritu que en la cara, y no se ve alma alguna o muy escasas que al envejecer no huela a agrio y a enmohecido”.

We go from being SOMEBODY Vamos de ser ALGUIEN

To being NOBODY A no ser NADIE

To being EVERYBODY. A ser TODOS

Reloj sin agujas, de la eternidad, del todos en el TODO, EN EL UNO, EN EL QUE VIVE. AMÉN