“Tiene
que venir antes uno, uno que os vuelva a hacer reír, un buen payaso, alegre, un
bailarín y viento y fierabrás, algún viejo necio, ¿qué os parece?”.
Porque no estamos salvados del todo seguimos esperando a UNO que inaugure una
tierra nueva. Esperando a nuestro Godot, siempre esperanzados, perpetuamente
defraudados.
La esperanza de los hombres, nada teologal, llama humilde, anida en la
profundidad del ser, es inextinguible, eterna.
Los americanos son muchos, millones, los que creen haber encontrado a ese UNO,
ese “viejo necio”, al que llaman el ungido del Señor, al que le imponen las
manos, al que perdonan sus fechorías, crímenes y delitos, a ese UNO le llaman
TRUMP.
Los hombres, a pesar del siempre necesario y juicioso sermón del Qohelet,
seguimos celebrando elecciones en busca de ese UNO, ese “viejo necio”.
El Libro del Eclesiástico, colección de recetas de un señor mayor para ser feliz
y vivir en paz con el prójimo, termina haciendo el “elogio de los hombres
ilustres de nuestros antepasados según sus generaciones”.
Cuartango, en el ABC, suele empezar sus crónicas anacrónicas así: “Hija de un
rico propietario de plantaciones, casada con un banquero”... personajes
disecados, despojos de la historia.
La Wikipedia, Plaza Mayor de la cultura menor, es el almacén de los objetos
perdidos y de los hombres olvidados, antepasados ilustres pero, hoy, folclore
roído por los ratones de colores de biblioteca.
Ese UNO, a las puertas de la cárcel, el jurado está redactando el veredicto, o a
las puertas de la Casa Blanca, sus incondicionales adoradores, ya han depositado
la papeleta, es de hoy, está aquí.
Ese UNO ha ofrecido a sus feligreses su Biblia: God Bless the USA Bible.
Hasta ahora teníamos la Biblia Hebrea, la Biblia Protestante y la Biblia
Católica.
“Nada hay en el mundo tan sagrado que no encuentre quien lo profane”.
“Dios bendiga la Biblia de USA”, editada, publicitada y vendida por 59,99
dólares es una profanación.
Trump, el constructor del Muro, ha derribado el muro sagrado que separa el
Estado y la Iglesia.
“God Bless The USA Bible, versión King James, (hoy en desuso) contiene nuevos
libros:
La Constitución Americana, The Bill of Rights y The Pledge of Allegiance.
Sólo un megalómano, un Yo inculto, corrompido y corruptor puede traficar con lo
santo y apropiárselo para fines propagandísticos y bastardos.