Estamos
empachados de informaciones. Miramos más a las pantallas que al rostro de las
personas.
Es tanta la información insustancial, anecdótica y desechable que la aguja de la
brújula sobreexcitada de tanto apuntar, no apunta a ningún lugar.
Las redes sociales, megalomanía de lo positivo, satisfacción de lo efímero, dan
a conocer más lo que se pretende hacer que lo que se hace. El papel, una vez
emborronado, se puede sestear.
Hemos pasado de las exhortaciones, de los documentos, de los mensajes sabios,
espirituales y meditados en el silencio del scriptorium, las urgencias del
tiempo nos esclavizan, a las informaciones, a la 116, a los wasaps y a los
monosílabos. Lo último, lo eterno, no están en las pantallas.
Medimos, pesamos, contamos y huimos del misterio, del asombro…”NO one is without
a sense of awe, a need to adore, an urge to worship”.
Yo no estoy en ninguna lista de la Información 116, aunque pudiera estar, ese es
un problema menor.
Pero los que están convocados, mañana y tarde a la oración,
Los que proclaman y predican día tras día la Palabra de Dios,
Los que celebran la Eucaristía Diariamente,
Los preocupados por “las profundidades de Dios”, y las ideas teológicas,
“Los esclavos de Cristo Jesús, llamados a ser apóstoles y escogidos para el
Evangelio de Dios”, esos, excepto uno, golpe oligozoospérmico, tampoco están en
la lista de los 19 Coordinadores/as de Pastoral.
Nadie echa en falta su santidad, su sabiduría, su alegría y su entusiasmo. Nadie
se queja de su destierro, aceptado con amargura.
Una cosa es autojubilarse y otra que te jubilen por viejo, por inútil, por
aburrido, porque creen haber encontrado la Ballena Blanca, su Moby Dick
incazable en el océano clerical.
Supongo, bendita ilusión, wishful thinking, que todos esos nombres de la Lista
tienen la DECA, un Master in Divinity, saben el CREDO y saben que DECIR el Padre
Nuestro cuesta 30 segundos, pero tal vez no sepan que REZARLO puede y debe
costar 24 horas.
¿Qué hay detrás de esos nombres citados en las listas además de…?
¿Son cristianos in progress?
Me atrevo a corregir y aumentar la lista de párrocos, faltan nombres y sobran
nombres.
El P. Domingo Sáez, párroco de San Vicente Mártir, y arcipreste diocesano, full
time párroco, incansable, servicial y apóstol 24/7 no está en la Lista. ¿No es
de los nuestros?
La iglesia de la Calle Sevilla 19, todos los días, rosario y eucaristía y los
jueves con exposición del Santísimo de 6 a 7:30 y los domingos con tres Misas
abre sus puertas a las buenas gentes del barrio. Forúnculo feo y molesto que hay
que reventar.
Si hubiera que juzgar las iglesias parroquiales por la asistencia , inexistente
durante la semana y mínima la dominical, son varias las que habría que olvidar.
Me decía una señora de Calasanz : si quiere tener más de dos personas, organice
una Misa Gospel y tal vez la llene. Si no es Gospel, la podemos hacer bilingüe,
le dije.
En Peralta de la Sal un domingo no hubo Misa, nadie se presentó.
“Pleinement chrétien” tiene que ser la escuela católica francesa afirma
Guillaume Prévost, su Secretario general.
En una de mis visitas al Museo del Prado, felizmente sorprendido, contemplé un
grupo de niños de infantil sentados en círculo frente al cuadro de “Las Tres
Gracias”. La maestra hablaba y los niños comprendían y reían. Tarea fácil.
La tarea difícil es explicar a un grupo de turistas japoneses la Resurrección o
la Trinidad del Greco, el San Jerónimo de Tiziano…fuera de contexto, sin
vocabulario, sin cultura cristiana… se asemejan a los muchachos de la ESO de
nuestra sociedad. Analfabetos bíblicos y religiosos son muchos, la cruz ausente
en las aulas, los que no conocen su significado ni el nombre del que en ella
está clavado.
La Catequesis, tarea eclesial, no necesita un aula, necesita una comunidad de
fe, un vientre que los acoja y unos pechos que los alimenten.
La cultura religiosa necesita un aula para visitar el Prado, una catedral, para
celebrar la fiesta patronal del pueblo, para ser cofrade, para ir de romería, y,
de momento, para ser español.
“Yo lloraba mucho, porque no se había encontrado a nadie en la tierra ni debajo
de la tierra digno de abrir el libro y de mirarlo”.