Los
paleontólogos, zahoríes de los huesos, no dejan de sorprendernos con sus
hallazgos. Cada año encuentran “esqueletos casi completos” de dinosaurios y
afirman, sin titubear, su edad, trescientos mil millones de años y hasta los
bautizan con nombres difíciles de pronunciar y recordar. Un mojón más en el
Parque Temático de los Dinosaurios.
Ni el nombre del mojón, ni el kilometraje, ni el número de huesos me conmueven.
“¿Podrán revivir estos huesos?” sigue preguntando el profeta Ezequiel.
El presente es el pasado acumulado e inútil que nos impide huir y avanzar.
Menos mal que nadie busca los huesos de MOISÉS, el libertador y legislador de
Israel. Se libra, se ha librado siempre, gloria a Dios, de los wow y de los
selfis de los turistas idólatras.
Llegará el día, disparate monumental y herejía satánica, según un teólogo, cuyo
nombre decidí ignorar, en que los expertos en huesos encontrarán los de Jesús de
Nazaret. El ADN de Dios no deja rastro, inaccesible a todo laboratorio humano.
“J’attend Dieu avec gourmandise” exclama el poeta, pero no de sus huesos.
En la Exposición “Ramsés y el Oro de los Faraones” miles de curiosos podrán
contemplar su sarcófago. ¿Y dentro? Sí sé que hay oro, plata y tal vez polvo de
huesos aromatizados.
Los católicos coleccionamos y veneramos, eufemismo, los huesos de los santos.
Más de dos mil huesos tenía Felipe II, todos con nombre y apellidos. Más de una
vez le dieron “gato” por “liebre”.
La Biblia, carta que Dios ha escrito a sus hijos, es la Reliquia menos venerada,
menos tocada y menos besada. ¿Y pensar que podemos tocar la letra escrita por
Dios?
Cuando oramos hablamos con Dios, cuando leemos la Biblia es Dios quien habla con
nosotros.
Noticia cierta, emocionante para muchos, innecesaria, molesta e idólatra para
otros, los HUESOS -fragmentos óseos- de Francisco de Asís, en relicario
transparente de plata, fueron Expuestos el día 22 de febrero 2026 para la
veneración de los fieles.
¿Se acuerdan? Fue noticia, meses atrás, la Exposición del cuerpo incorrupto de
Santa Teresa de Ávila. Éxito Carmelita total.
Los PP Franciscanos, 800 años después de la muerte de Francisco de Asís, se han
apuntado al fenómeno Exposiciones. Razones piadosas, sociales y económicas,
además de dar de
comer al pueblo de Dios a la carta, los PP Franciscanos han cocinado el plato de
la piedad tan light e insustancial que, una vez consumido, ni engorda ni marea.
400.000 devotos pidieron, el primer día, sentarse a la mesa. Todos entrarán en
el templo sin móviles, se arrodillarán, venerarán con lágrimas en los ojos,
rezarán al santo, escribirán la lista de sus pequeñas necesidades y las
depositarán en una gran urna. Éxito Franciscano Total.
El Museo de Israel de Jerusalén, el 23 de Febrero de 2026, inauguró una nueva
Exposición, “A Voice from the Desert”. The Great Isaiah Scroll”.
17 láminas, escritas por el dedo de Dios, contienen el libro, casi entero, del
Profeta Isaías. Scroll escrito el 125 BCE, todo un festín para los ojos y una
iluminación del corazón.
Yo no colecciono nada. Las estampitas de los santos discontinuadas, sus imágenes
decoran las iglesias preconciliares.
Yo no beso ninguna reliquia. Tenemos sus vidas, sus trapos y sus HUESOS sobran.
Del TÚ Solo Santo tenemos el Evangelio que grita: Aquí hay uno más grande que
Salomón, que Francisco de Asís y que toda la corte celestial. A Dios hay que
adorar. Amén