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Gestos Ecuménicos

P. Félix Jiménez Tutor, escolapio.....

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Las fusiones, signo de los tiempos, se llevan a cabo en el ámbito empresarial, comercial, bancario y social, a nivel nacional e internacional. Unión Europea, Mercosur, Pacto Andino, Sudeste Asiático…en el ámbito de las Religiones, cada una cree poseer toda la verdad, es tema tabú.

El José de la Biblia, el que tuvo un sueño lindo, el que veía el sol, la luna y las estrellas postrarse ante él y a quien su padre preguntó: ¿Es que tu padre, tu madre y tus hermanos vamos a postrarnos ante ti?

Y Trump, no fusiones, quiere anexionarse medio mundo y gobernar el mundo entero.

Trump, nuevo José biblíco, Faraón del siglo XXI, pretende ver el mundo a sus pies, escuchando sus oráculos, tarifazos a diestra y siniestra, deshaciendo la paz y la guerra, oratoria mínima sazonada con insultos y piropos al YO, único pronombre que conoce,” I can fix the world”.

Trump no cree en nada, su iglesia es el campo de golf, vende Biblias pero no puede citar un solo versículo, no sabe el Padre nuestro ni los Diez Mandamientos ni el Credo, pero ha secuestrado la religión y sus fieles, pentecostales muy blancos y los católicos pro-life, se postran ante el Ególatra Number One, el Fornicador Number One, el Ladrón Number One, el 34 veces declarado GUILTY, el…. y le adoran. He is the Chosen One. Daría mi vida por ti.

La Iglesia Católica no habla de fusiones y las congregaciones de frailes y monjas, escaleras sin peldaños, felices en sus gallineros, ni las mencionan ni las consideran necesarias, se habla de encuentros de oración sin happy ending, ecumenismo, miligramos de edulcorante para mitigar las divisiones.

Yo he participado en los “gestos ecuménicos”, celebraciones a tres bandas, sermón del cura católico o luterano, sermón del rabino, sermón del imán, masaje ecuménico, santa y educada convivencia litúrgica, se corre el telón, termina la función.

El día 23 de octubre de 2025, solemne “gesto ecuménico” en el Vaticano. Carlos III, rey de Inglaterra y cabeza de la Iglesia Anglicana, con cinco siglos de retraso, acudió a Roma y en la capilla Sixtina oró con el Papa León, cabeza de la Iglesia Católica.

Las fotos del “gesto ecuménico” saltaron a las portadas de los medios de comunicación.

Fue una oración ecológica, “por la salvaguarda de la creación” que gime con dolores de parto.

A su antecesor, Enrique VIII, el Papa le concedió el título de Defensor de la Fe, a Carlos III, en la iglesia de San Pablo Extramuros, lugar de estudio y de “gestos ecuménicos”, además de más oraciones, se le concedió el título menor de Cofrade Real de la Abadía benedictina.

Faltó a la cita ecuménica Sarah Mullally, arzobispa de Canterbury y cabeza de la Iglesia Anglicana, presente en los cinco continentes. Su presencia, con mitra y con báculo, además de una distracción habría sido una provocación al recordarnos que la mujer tiene que estar no sólo calentando los bancos sino también presidiendo en el altar.

El día 28 de octubre de 2025 con motivo de los 60 años de la publicación del documento Nostra Aetate se celebró en Roma bajo la mirada del Papa León otro “gesto ecuménico”. Más de 300 líderes de las distintas religiones celebraron una Vigilia de Oración por la paz entre las iglesias y en el mundo. Piadosa hospitalidad espiritual y severa condena del antisemitismo, arruga vieja y fea, resistente a toda cirujía plástica.

El próximo gran “gesto ecuménico”, tendrá lugar en Iznik, Nicea, espero sin el Constantino de turno, bajo la mirada de Dios, más allá de toda ortodoxia, mera hospitalidad espiritual.