Con
una población reducida, el Convento de la Calle Sevilla 19, patrimonio de la
denominada “Escuela Pía Vaciada” se convierte ocasionalmente en posada de
peregrinos o en Hotelito para frailes con misiones singulares.
Cerrada la Comunidad de Conde de Aranda 2, Colegio Santo Tomás, ya no son
noticia en la prensa local los cierres de conventos y de iglesias, puso fin a su
larga, gloriosa y salvífica presencia zaragozana.
Colegio de curas curas, más de 40 religiosos, a son de campana, comenzaban el
día rezando en la capilla. “Comienzan los relojes a maquinar sus prisas y
miramos el mundo. Comienza un nuevo día”.
Comienzan las filas de alumnos, los desfiles por los pasillos, los primeros
gritos, comienza la jornada.
Trabajo interrumpido en torno a la gran mesa del comedor. Noticias, comentarios,
cuchicheos, por lo bajines quejas de la vida comunitaria y profesional, más
quejas por la pobreza extrema, por la obediencia desobedecida, por la castidad,
por lo bajines, confesada.
Hoy, tiempo del Gran Silencio, hasta la iglesia calla, nadie te echa en falta.
Sí se echa en falta la inexistente posada.
El Colegio, ayer, abierto 24/7, hoy, cita previa, horario de hoscos
funcionarios.
Cerrada la Comunidad de Vázquez de Mella, casa joven y para jóvenes, se acaba la
alegría, comienza la desbandada, la soledad.
Aparecen nuevos rótulos: Cerrado por defunción, se vende, se traspasa…
Se cierra la Comunidad Provincial de César Augusto, se cierra la Comunidad de
Cristo Rey, se cierra San Blas por aburrimiento.
Monjas en huida, se abre Santa Teresa: eremitorio, jardín edénico, sabe a…pero
no lo es.
Se abrió Betania, habitaciones con televisión, dosis de paracetamol o ibuprofeno
para matar el tedio y el aburrimiento del “mí mismo”. Sala de espera. EXIT.
Loneliness vs Solitude a la Montaigne escribiendo sus Essais.
Yo, últimamente después de cortas correrías tapando agujeros he aterrizado en el
Hotelito del Calasancio. La verdad es que en la Escuela Pía Vaciada ya no quedan
agujeros que tapar, sí funcionarios que contratar.
Lo clerical, lo clásico, según algunos, está “out”, lo moderno, lo laical, está
“in” y está bendecido, criterio empresarial.
Éramos cuatro, cerrada la Comunidad de San Blas por razones nunca explicitadas,
llamémoslas estratégicas, sus miembros se hospedaron en el Hotelito del
Calasancio.
Nosotros vivimos a lo clásico, los otros a la San Blas.
Yo he pedido, no se lo toman en serio, que en cada habitación se ofrezca a los
huéspedes la siguiente información