“Con
el fin de dar estabilidad en la Iglesia a la inspiración y misión recibidas,
CALASANZ, por moción sobrenatural, propuso a sus compañeros la práctica de los
consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia.
Y añadió un CUARTO VOTO, el de consagrarse especialmente a la educación de la
juventud.
Y quiso que educadores preferentemente sacerdotes llevaran a su plenitud esta
acción educativa, mediante el ministerio de la PALABRA Y LOS SACRAMENTOS”.
Soy mayor, viejo, ¡qué devoción! Subo y bajo los 80 peldaños de la escalera a
pie, he renunciado, mística barata, al uso del ascensor. Viaje musicalizado,
Kiss FM y radio clásica ahuyentan el incómodo silencio, incluidos los días de
las fiestas de guardar, éstos con estruendo.
“La hipercomunicación, el ruido de la comunicación, desacraliza, profana el
mundo. Nadie escucha. Cada individuo se produce a sí mismo. El silencio no
produce nada. Por eso, el capitalismo no ama el silencio. El capitalismo de la
información produce la compulsión de la comunicación”.
Mis héroes infantiles: Otoniel, el del puñal de doble filo, Yael, “bendita entre
las mujeres que habitan en tiendas, bendita, Gedeón, alias Jerubaal, y sus
trescientos con sus cuernos, cántaros y antorchas, suficientes para derrotar el
ejército enemigo, el que engendró setenta hijos y uno, Abimelec, de propina, con
su concubina, Sansón y el secreto de su gran fuerza y su debilidad por las
mujeres, los Jueces, héroes de temporada, mis héroes.
Ya nadie os conoce. Si el ayer es ya pasado, mis héroes, fantasía de la historia
sagrada para niños, nunca existieron.
Hoy, los personajes fantásticos de J. K. Rowling pueblan la imaginación de los
alumnos de mi colegio, futuros Premios Nobel de Literatura y de hechicería y de
Magia.
Bajo la escalera y llego a la estación Kings Cross de Londres y al Colegio
Hogwarts , bebo un trago de Felix Felicis, mi suerte líquida, me pongo la bata
negra y la larga bufanda amarilla, toco la piedra filosofal…me derrito ante esta
nueva imaginería y caigo en éxtasis. Harry Potter, éxito garantizado.
Me asombra su sabiduría y autoridad, nada que ver con la de segunda mano de los
escribas de ayer.
Mucha hechicería y mucha magia, ¿y la Palabra de Dios y los Sacramentos de las
Constituciones de los Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las
Escuelas Pías?
Si nosotros, ministros de la Palabra y de los Sacramentos, no los ofrecemos,
olvídense, las familias treintañeras, vaciada la agenda de toda tarea religiosa,
tampoco lo harán y no lo echarán en falta. Sus hijos no saben y nunca dirán: “Yo
fui a un colegio de curas”. Sí saben que estudian en un colegio concertado.
El “Cuarto Voto” queda reducido a la letra pequeña de un contrato que de tan
pequeña nadie lee y se puede ignorar. Pero se seguirá haciendo mala literatura a
costa del “Cuarto Voto”.
En Las Nuevas Constituciones, aprobadas por el Dicasterio de los Religiosos, el
25 de agosto de 1983, se lee “Y quiso que educadores preferentemente
sacerdotes”...
HOY 41 años más tarde, a causa de tanta polución, contaminación ambiental y
tanta pobreza vocacional, nos hemos uncido al “Sólo Laicos” como si fuera la
idea original del Fundador.
Los fundadores de las congregaciones de vida religiosa, a los tres votos
clásicos, añaden un cuarto voto, sello que sella la originalidad del carisma,
toque de distinción de los seguidores de Jesucristo. Calasanz, genialidad, lo
plasmó con dos palabras: Piedad y Letras.
Abro la ventana por la mañana, me asomo al mundo, todo está en su sitio, veo la
misma estrella en el cielo, la misma ciudad a mis pies, el Bar Naranjo ya está
abierto, nada ha cambiado, pienso.
Y sin embargo todo ha cambiado, todo es nuevo, el mundo digital, incapaz de
crear un gran nosotros, nos aísla, estamos súper informados y menos anclados en
la realidad, las informaciones siempre girando y olvidando…las cosas de la
religión pierden peso minuto tras minuto.
Hoy, las catedrales, rascacielos medievales, patrimonio universal, símbolos del
poder espiritual y temporal, orgullo de la cristiandad, son visitadas por los
turistas como si fueran parques temáticos, vacías de contenido espiritual, son
puro entretenimiento.
Las iglesias, tallas XLL, son demasiado grandes para cuerpos tan pequeños.
Los conventos, bajada la persiana, se venden. Los abiertos están habitados por
los descartados.
A los escolapios, viejos y jóvenes, nos han amnistiado, eximidos del cuarto voto
sin pedirlo, éste no es perpetuo, caduca, somos párrocos, celebramos misa en
Purroy de la Solana, Eulz… pueblecitos sin sacramentos y sin Palabra de Dios. Me
decía una señora de 90 años:
Padre, yo ya me he oído todos los sermones. Gracias por su entusiasmo, dicen que
son muy buenos y hasta mi vecino, gran pecador, se ha convertido, pero yo ya no
los necesito. Me los sé todos.Necesito una sepultura.
Tenemos nuestros feligreses en casa, suben y bajan la misma escalera, gritan y
juegan, pero no han visto un cura.
Any priests working here? None, me responde uno de la ESO