Cuaresma, Viaje al Interior

P. Félix Jiménez Tutor, escolapio.....

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La gente busca el retiro en el campo, en el mar o la montaña; y tú también sueles añorar tales retiros; pero todo ello es de lo más vulgar, porque puedes retirarte para tus adentros, cuando lo desees. En ninguna parte puede el hombre hallar lugar más tranquilo ni más libre de ocupaciones que en su propia alma; especialmente si atesora en su interior ese tipo de bienes que le proporcionan una completa tranquilidad; y denomino tranquilidad al hecho de que todo esté en orden. Concédete ese tipo de retiro una y otra vez, y renuévate. Que sean pocos y elementales los principios que, cuando afloren en tu mente, disipen tu aflicción y te den ánimo para sobrellevar sin indignación todo lo que te salga al paso y te ayuden a contrarrestar sus efectos”. (Meditaciones de Marco Aurelio)

Las Meditaciones de Marco Aurelio, el emperador y filósofo estoico, no están incluidas entre las lecturas de espiritualidad recomendadas a los frailes y a los católicos para preparar la Cuaresma cristiana. Yo las llamo Meditaciones Pre-Cuaresmales.

Hoy, la Cuaresma es un tiempo problemático, devaluado e ignorado. Las palabras: Penitencia, Sacrificio, Ayuno, Limosna, Disciplina, Confesionario, el U-Turn de la Conversión, ... son palabras cuaresmales que ni son populares ni se deben aconsejar. ¿Quién necesita la Cuaresma? Ni los más Puritanos se sienten concernidos.

La falta de memoria es tan grande que ya empiezan a llamar a la Cuaresma el “Ramadán Cristiano”. La escasa práctica religiosa preocupa, pero la ignorancia asusta.

¿Será verdad que muchos católicos están más familiarizados con la palabra Ramadán que con la palabra Cuaresma?

Marco Aurelio, obsesionado con el Ubi Sunt, la muerte, la ataraxia, la renuncia a toda ambición, es continua exhortación a dejar de rumiar el ayer y a anticipar glorias futuras, es invitación a simplificar la vida y a retirarse al interior, al hondón del alma.

Meditaciones necesarias para los apegados a los inesenciales,prácticamente todos, materiales y religiosos.

Sócrates dice que los jóvenes deben hacerse instruir, los hombres ejercitarse en obrar el bien, los viejos retirarse de toda ocupación civil y militar, viviendo a su arbitrio, sin adherirse a ningún oficio determinado”.

E
n el Evangelio de Marcos 6,31, Jesús lleva a sus discípulos a un “lugar desierto”, pero el corazón humano, the boiler room, sala de calderas donde hierven ambiciones, frustraciones, iras, deseos de venganza, pensamientos lujuriosos, atizado todo por los siete espíritus del maligno, necesita mucho más que un lugar, necesita viajar a la nada, al “interior”, al hondón del alma.

El sueño, poblado de pesadillas, no es descanso para el corazón.

Durante mis largos paseos por Alfalfa Country la sala de calderas no deja de hervir a borbotones.

La gente busca el retiro en el campo, en el mar o la montaña, pero todo ello es de lo más vulgar” nos dice el filósofo.

Viajamos a la soledad en compañía, la pura cáscara de nuestra envoltura exterior nos acompaña y vela nuestra alma, tan nuestra, creada por Dios y para Dios, tan de Dios que no hay manera de compartirla con nadie ni venderla a nadie. El diablo no es suficientemente rico para comprarla.

No hay que huir a ningún lugar desierto, cambiar de lugar no sirve de nada, acarreamos las cadenas de nuestras esclavitudes y las cicatrices, aún en carne viva, pregonan la historia de nuestras luchas y nuestras derrotas.

Nuestro interior, nuestra alma, tiene que ser el lugar irreductible, personal y libre al que tenemos que viajar esta Cuaresma.

Hay un rey en el palacio, y sus súbditos viven unos en el país y otros en el extranjero”. Parábola según Maimónides

Nosotros, los bautizados, vivimos en el país y delante de nosotros está el palacio del rey.

Son muchos los que lo ignoran, otros lo contemplan con ojos de turista, otros pagan una entrada cuaresmal para visitarlo: ayunos, oraciones, limosnas y recorren distraídos el salón de los espejos, la cámara nupcial y demás aposentos, pero no buscan al rey.

Otros se encuentran con el rey en la misma cámara y alcanzan tanto conocimiento, que de ellos pudo decirse. “Y estuvieron con el Señor durante cuarenta días”.

Cuaresma es un viaje al “interior”, al palacio del rey, a tener un encuentro de cuarenta días con el rey.

Nuestra alma, Privado, Cell Phone off, Nada, convertida en el salón donde habita el rey, es el lugar de la mística, ser uno en el UNO.

El ojo con el que ves a Dios es el mismo ojo con el que Dios te ve”. Meister Eckhart

N.B. Esta Cuaresma no voy a hacer nada nuevo ni voy a dejar nada viejo, sí voy a viajar más y más profundo al hondón de mi alma.