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Colegios Concertados. ¿De Frailes?

P. Félix Jiménez Tutor, escolapio.....

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Estas palabras que Yo te mando hoy estarán en tu corazón, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas entrando en casa y saliendo de camino”... Deut 6,6

Mandamiento que hasta las familias más desenganchadas de la práctica religiosa recuerdan y cumplen a la hora de educar a sus hijos.

De generación en generación, todos bebiendo del río de la Fe. No eslabones perdidos.

“I want my son to know he is Jewish, to be proud of his heritage”. “Quiero que mi hijo sepa que es judío, que esté orgulloso de su herencia”.

La sociedad del bienestar y del entretenimiento, el nosotros menguante, y el yo, emisor y receptor, quiere ser la única noticia, quiere ser un eslabón conectado pero no vinculado.

HOY, entre una generación y otra hay un foso infranqueable.

Todos los frailes, olvidado el origen y el carisma fundacional, montaron el caballo “educación”, las bocaciones, gracias a los años de vacas flacas, llenaron los semilleros sin grandes estrategias pastorales, fueron años de vacas gordas.

Los Colegios de PP Agustinos, Dominicos, Escolapios…eran dirigidos y gestionados por los frailes y los religiosos, obedientes peones, cubrían todas las bases con sus 30 horas semanales de clase. Todo curas, sólo frailes, el profesor de gimnasia era el único que no llevaba sotana, un verdadero E.T.

Benditos tiempos, felices tiempos.

De todo frailes, pasamos al 50%, hasta llegar a Zero Nuns, Zero Priests.

Esos caserones con sus numerosas celdas, austeridad, ascetismo económico, eran el búnker de la humana santidad.

Esos caserones, posadas de la ascesis y de las hierbas amargas, son hoy cascarones vacíos.

De las fachadas de postal deberían, creo yo, desaparecer los nombres de los propietarios: PP Agustinos, Jesuitas, Mercedarias…porque no queda ninguno. El viejo perfume se ha evaporado. Asepsia total.

El Colegio de Escuelas Pías de la Calle Conde de Aranda 2, ayer convento de más de 40 curas, donde vivió el P. Pedro Díez, ajeno por completo a los problemas teológicos, filosóficos y pastorales, hoy, en la rampa de salida hacia la Gloria de Bernini, no hará el milagro de repoblarlo para que el altar donde decía “su misa” “con su monaguillo” deje de llorar.

Un titular de periódico afirmaba recientemente que las ministras de Podemos quieren acabar con los Colegios Concertados de Curas. Pensaba yo, esa guerra ya la habéis ganado, no os molestéis, de eso nos encargamos nosotros.

Cientos de Colegios y comunidades religiosas por defunción, por jubilación, por falta de personal, p…bajan la persiana cada año. En algunos centros un par de curas mayores que han vivido el carisma toda su vida, que huelen a dominico o a escolapio, a fraile, alojados en el penthouse son, para la institución, unos perfectos inútiles.

Unos seglares, tras unos brochazos de pintura, son los ministros del Carisma, de oler a Mercedario y de hacer que el centro huela el perfume del fundador.

Una escuela no bilingüe es poco escuela. El bilingüismo escolar y en el after school es signo de los tiempos. En alguna calle de la ciudad he visto hasta cuatro academias para aprender Inglés, es una prioridad para muchos padres.

Entre los derechos del niño, además del derecho a ser bilingüe, está también el derecho a una educación religiosa.

José de Calasanz acuñó su idea del bilingüismo con dos palabras: Piedad y Letras.

Los colegios de curas, tolerancia boba o miedo a la presión ambiental, la parresía evangélica silenciada, han aguachinado su ideario y hasta han eliminado los símbolos religiosos de sus aulas.

Los musulmanes, los cristianos y los católicos creen en Dios, ¿por qué no hablar de Él y hablar con Él?

El bilingüismo de Calasanz es más básico, más necesario y más fundamental que el bilingüismo lingüístico.

Cierto, la familia es la Oficina Central de la Fe, los padres, sacerdotes de lo cotidiano y de lo sagrado, son los responsables de los hijos.

Los Colegios de curas, atentos a los extintores de la religión, pueden y deben acompañar a la familia en su titánica tarea.