“Nourri
logé blanchi”, destino seguro de Paul, el hijo mayor de la familia, a la carrera
sacerdotal, leo en “la Maison Vide”, Prix Goncourt 2025.
Ayer me asomaba con temor y temblor a las estadísticas del Catálogo 2023 de la
Provincia Escolapia de Emaús. No mil razones para temblar, sólo una, una sola,
en palabras del Papa Francisco, “falta de banquillo”.
Hoy, me asomo a las Constituciones y Reglas de la Orden de las Escuelas Pías.
Re-leo frases archiconocidas, pero pocas veces mencionadas. El papel, océano de
verdades y mentiras, sonríe, aquí todo cabe.
“Y quiso (Calasanz) que educadores preferentemente sacerdotes llevaran a su
plenitud esta acción educativa mediante el ministerio de la PALABRA Y LOS
SACRAMENTOS”. Nª 3
“Será por tanto cometido de nuestra Orden enseñar a los niños los primeros
rudimentos…pero sobre todo la Piedad y la Doctrina Cristiana, y todo esto con la
mayor habilidad posible”. Nª 8
Hoy nada es como ayer. Las Constituciones, en una nueva edición, corregida y
aumentada, necesitan re-definir el ministerio escolapio.
Del “preferentemente sacerdotes”, hemos cruzado el puente a la otra orilla, la
de “exclusivamente seglares”.
A los sacerdotes que quedan, “nourris logés blanchis” alimentados, albergados y
lavados, no se les pide nada, no son necesitados para nada, son exportados a
otras provincias o a otros países, trabajan para las Diócesis o para otros
centros educativos y tienen la puerta abierta para exiliarse. Aparcados en un
Penthouse o en una residencia de mayores, sin voz ni voto, aceptan sin rechinar
las decisiones muy sabias de los CEOs.
Yo ya no rezo por las vocaciones escolapias. Rezar por las vocaciones es
insultar a la Providencia Divina y despreciar las vocaciones de los que aún la
sienten y la viven.
La verdad es que la Institución no sabe qué hacer con sus miembros, los lleva a
Roma a franquear puertas santas y ganar indulgencias plenarias, los envía a
monasterios a experimentar la vida monástica, reciclaje para la soledad y la
inactividad. Chuches divinos. ¿Y el Camino de Santiago , ocupación santa de
personas mayores y de viudos?
La Institución ha hecho una opción radical, no questions asked, no vuelta atrás,
el negocio de la enseñanza es cosa de los seglares, creyentes o no, casados o
amancebados, ni fríos ni calientes, la piscina placentera de los tibios sin
oleaje ni conflictos es más que suficiente. No quiere ni exaltados evangélicos
ni neocatecumenales proselitistas. Equipos de laodiceos, “pobres, ciegos y
desnudos”.