Los
teólogos, ignorando la Escritura, han dado y siguen dando respuestas a preguntas
que no importan y que nadie se hace.
La teología, en su afán creador, ha producido por medio de un grupo de
solitarios pensadores en su scriptorium teorías anormales y sistemas llamados a
desaparecer, nada es perenne, sólo YHWH es eterno.
En el lenguaje popular aún seguimos hablando y estando en el LIMBO.
LIMBO: respuesta absurda, salida de un laboratorio teológico, a un tema pueril.
Predicada y creída durante siglos, hasta ayer, de un plumazo dejó de existir y
nadie se sublevó. Benedicto XVI, en un aha moment, con valor empinado, lo lanzó
al fondo del mar.
EXTRA ECCLESIAM NULLA SALUS. Verdad predicada durante siglos por el clero y
creida por el pueblo de Dios. Dios no sólo quiere que todos los hombres se
salven sino que sólo es Él quien salva. La teología de los hombres, teología
ficción, cualquier semejanza con la teología de Dios es pura coincidencia.
PURGATORIO. Hacer escala en un lugar inexistente entre la tierra y el cielo en
nuestro viaje hacia el Padre es más que inverosímil, es imposible. Yo quiero
escuchar el anuncio de una voz angelical que me diga: ”Ha llegado usted a su
destino”.
DEMONIOS. Orígenes, fecundo y atrevido, en sus cavilaciones teológicas, afirma
que hasta los demonios serán perdonados y redimidos. Y hasta tendrá razón.
MAIMÓNIDES, el más grande de los teólogos judíos, monoteista radical, no cree en
la existencia del infierno, pero cree que Dios, creador de las almas, destruye
las almas de los pecadores y pone fin a su existencia.
El huracán Lutero, Sola Scriptura, Sola Gratia, Sola Fides, tres acentos a tener
siempre en cuenta.
Son muchísimas las verdades que hemos abandonado sin sonrojarnos..Creer es
vaciarse y vaciar la mochila de un bagaje intelectual que nos impide caminar y
ascender.
Son muchísimos los materiales de relleno en el edificio teológico elaborado por
los hombres. Yo desde mi docta ignorancia empiezo a desescombrar y a
desdivinizar.
El Cardenal Victor Manuel Fernández, Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de
la Fe, autor del asaeteado y perturbador documento FIDUCIA SUPPLICANS, el día 4
de noviembre de 2025, presentó en Roma, ante 300 personas, su nuevo documento,
MATER POPULI FIDELIS.
Ambos documentos han sublevado al alto y al bajo clero, anclados en Trento y han
regocijado y aliviado a otros muchos. A mí también porque lo que dice el
documento lo vengo afirmando yo desde hace mucho tiempo.
“Oportet haereses esse” escribe San Pablo en 1 Corintios 11,18
Si el documento Mater Populi Fidelis es herético, me sumo a la herejía y San
Pablo también.
“Cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su hijo, nacido de mujer,
nacido bajo la ley”, Gálatas 4,4 “Nacido de la estirpe de David según la carne”.
María, la niña del sí, lirismo aparte, del sí porque sí, sin saber lo que decía
y José, el hombre silencioso, el que no dijo ni mu, como siervos inútiles que
eran, ofrecieron lo que tenían, María un cuerpo y José un nombre.
“Nosotros caímos a sus pies para adorarlo, pero nos dijo: NO lo hagáis. Yo soy
como vosotros y como vuestros hermanos que mantienen el testimonio de Jesús, a
DIOS hay que adorar”.
Ap 19,10
Yo sé que los Papas, algunos obispos, algunos teólogos, algunos santos, algunos
PP Carmelitas…han pedido, -exigido- a la Iglesia que María sea declarada
solemnemente Corredentora con su hijo. Monta tanto, tanto monta afirman en su
celo mariano.
NO piden un título más, piden un dogma más. Violar sin consentimiento la Sola
Scriptura.
Para los teólogos maximalistas, María antes de concebir, a los 12 años, su hijo,
ya pertenecía a un orden hipóstarico superior. Sabiduría de scriptorium.
El documento, no tan neutral como quiere presentarse, para no enojar ni a
maximalistas ni a minimalistas, busca una tercera vía, la sobriedad..¿Lo ha
conseguido?
Una mujer con mucho carmín, muchas cremas, lentejuelas, apayasada y belleza de
coiffeur nos desagrada.
María, rodeada de hortensias y rosas en mi jardín, no necesita ni títulos
ausentes de las Escrituras,, ni tanto culto, ni letanías exageradas: torre de
marfil, casa de oro…María la servidora del Señor, Madre de la Iglesia y Madre
mía, a una madre se la quiere y punto.
“Cuando la expresión -Corredentora- necesita tantas explicaciones, para evitar
que se aleje del sentido correcto, no hace un buen servicio al pueblo de Dios y
se convierte en algo embarazoso”. Documento dixit.
No dogmas, no herejías. Dejemos hablar a la Escritura.
Mira la estampita de Jesucristo, el único mediador. Todas las demás, están de
más.