MONICIONES Y ORACIÓN DE LOS FIELES - CICLO A

Quinto Domingo de PASCUA

P. Félix Jiménez Tutor, escolapio

   

 

 Escritura:

Hechos 6, 1-7; 1 Pedro 2, 4-9;  Juan 14, 1-12

ENTRADA

Hermanos, bienvenidos a la fiesta de la comunidad que se congrega en la iglesia del Pilar. Estamos viviendo el tiempo de la Pascua, de la resurrección y de la vida.

Estamos llamados a revivir nuestra esperanza y a contagiarnos de la alegría que la liturgia nos transmite en este tiempo. El camino de cada día lo tenemos que hacer con el Señor y con los hermanos.

Comencemos nuestra celebración con el canto de entrada.

PRIMERA LECTURA

Estamos viviendo el tiempo de la Iglesia. Nace despacio y con dificultades. Cada uno colabora en su construcción desde el Espíritu que se le ha dado.

Los apóstoles desde la Palabra, los diáconos desde el servicio y todos con la presencia y la oración. Edifiquemos juntos nuestra comunidad.

Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.

SEGUNDA LECTURA

Este pueblo de Dios tiene como misión proclamar las maravillas que Dios hace en medio de nosotros. Pedro nos dice en su carta que somos un reino de sacerdotes y una nación consagrada y que tenemos que edificar sobre la piedra angular que es Cristo.

Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.

EVANGELIO

En esta catequesis de Jesús antes de su Ascensión, Jesús invita a sus discípulos a poner su confianza en Dios.

Hay una casa para nosotros, hay un Padre que nos espera y hay un camino que nos conduce hasta la meta. El camino es Jesús.

Escuchemos la proclamación del evangelio.

ORACIÓN DE LOS FIELES

  1. Por nosotros que somos evangelizados para que como Tomás y Felipe podamos hacer las preguntas que clarifiquen y fortalezcan nuestra fe.

  2. Por la Iglesia y sus pastores para que prediquen la Palabra y al Señor con valentía.

  3. Por los gobernantes para que busquen la paz, protejan todas las vidas y se preocupen de los más débiles.

  4. Por todos nuestros niños y jóvenes que van a recibir los sacramentos para que los reciban con fe y como miembros de la comunidad de Jesús.

  5. Por todos los difuntos de nuestra parroquia (nombres…) para que vivan siempre en la casa del Padre.