MONICIONES Y ORACIÓN DE LOS FIELES - CICLO B

Vigésimo quinto Domingo del Tiempo Ordinario

P. Félix Jiménez Tutor, escolapio

   

 

 Escritura:

Sabiduría 2, 12-17.20; Santiago 3, 16-4,3;
Marcos 9, 30-37

ENTRADA

Bienvenidos todos a la celebración de la Eucaristía. Este domingo, día del envío de los catequistas les agradecemos su servicio a la comunidad cristiana, su servicio a los más pequeños y a los jóvenes, es servicio al mismo Jesucristo. Él marca el camino con su ejemplo y nos invita a caminar en actitud de servicio a los hombres de buena voluntad.

Celebremos con gozo nuestra fe y nuestra identidad cristiana.

Entonemos el canto de entrada.

MONICIÓN A LA PRIMER LECTURA

La lectura del libro de la Sabiduría nos enfrenta con las acusaciones que el justo tiene que sufrir. Los acusadores se sienten mal porque alguien les recuerda sus errores y pecados. Y se preguntan si el justo se mantendrá firme en su fe en Dios ante el peligro.

Mantengámonos firme en la fe recibida.

Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA

Santiago no es muy optimista sobre la marcha de la comunidad cristiana. Y nos recuerda que la verdadera sabiduría viene de Dios y sus frutos son la justicia y la paz.

La comunidad cristiana y la nuestra también se resiente cuando faltan estos frutos.

Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.

MONICIÓN AL EVANGELIO

Jesús anuncia a sus discípulos su misión y su destino para llevar a cabo el plan de Dios.

Los discípulos o no lo entienden o no lo quieren aceptar. Pasan página y discuten quién es el más importante de todos.

Nosotros somos duros de oído y nos cuesta entender y aceptar el plan de Dios.

Escuchemos la proclamación del Evangelio.

ORACIÓN DE LOS FIELES

  1. Oremos por los que tienen autoridad en la Iglesia para que sirvan con humildad y gozo a los hermanos.

  2. Oremos por los que gobiernan las naciones para que su servicio vaya dirigido al bien común y especialmente a los más humildes de la sociedad.

  3. Oremos por los catequistas de la parroquia para que su servicio de fe enriquezca a los niños y jóvenes.

  4. Oremos por los enfermos, los que viven solos, los encarcelados, los que no tienen trabajo para que le Señor y nosotros les acompañemos y animemos.

  5. Oremos por los que celebramos la fe en la parroquia del Pilar para que, a ejemplo de Jesús, sirvamos a los necesitados y crezcamos en frutos de paz y amor.

  6. Oremos por los difuntos (nombres…) para que el Señor los reciba en el Reino de la plena felicidad.